Derecho a Morir Dignamente recaba 3.000 firmas por la ley de testamento vital

La Asociación Derecho a Morir Dignamente ha recabado cerca de 3.000 firmas a favor de una ley vasca de voluntades anticipadas o testamento vital, entre las que figuran adhesiones personales, así como de asociaciones y de una veintena de ayuntamientos vascos, según detalló hoy su portavoz, Juan Manuel Domínguez. Domínguez, durante su intervención en la Comisión de Sanidad que albergó hoy la sede del Parlamento vasco en Vitoria, destacó que el hecho de que el Gobierno vasco esté inmerso en la elaboración de una ley del testamento vital -actualmente en fase de enmiendas- es una "buena noticia", al tiempo que reivindicó "la legalización de la eutanasia".
A su vez, recordó que el testamento vital constituye "un pacto entre paciente y médico" que recoge las últimas voluntades del primero, con el fin, principalmente, de "respetar la autonomía del paciente". Asimismo, el portavoz de la Asociación Derecho a Morir Dignamente instó a los grupos políticos a desarrollar "una mayor promoción de los cuidados paliativos", así como del derecho a morir en casa.

Según indicó, los actuales cuidados palitativos son "pocos" y se concentran en los principales centros de las capitales vascas y en "muy pocos" centros sanitarios privados. Por ello, Domínguez aseguró que el posibilitar que una persona que no quiera morir en el hospital sino en su casa, junto a su nucleo familiar, pueda hacerlo constituye un "auténtico reto" a afrontar por parte de la sanidad pública vasca. "Con los recursos propios de la sanidad hay recursos para que una persona pueda morir en su casa y los propios familiares tengan una atención psicológica en el duelo", defendió.